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Alojamiento en India

LEYENDAS Y CUENTOS
DE LA INDIA

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CUENTO DE LAS DOS VASIJAS

 

Un aguador de la India tenía sólo dos grandes vasijas que colgaba en los extremos de un palo y que llevaba sobre los hombros. Una tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de modo que al final de camino sólo conservaba la mitad, mientras que la otra era perfecta y mantenía intacto su contenido. Esto sucedía diariamente. La vasija sin grietas estaba muy orgullosa de sus logros pues se sabía idónea para los fines para los que fue creada.

Pero la pobre vasija agrietada estaba avergonzada de su propia imperfección y de no poder cumplir correctamente su cometido. Así que al cabo de dos años le dijo al aguador:

-Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir por tu trabajo.

El aguador le contestó:

-Cuando regresemos a casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.

Así lo hizo la tinaja y, en efecto, vio muchísimas flores hermosas a lo largo de la vereda; pero siguió sintiéndose apenada porque al final sólo guardaba dentro de sí la mitad del agua del principio.

El aguador le dijo entonces:

-¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Quise sacar el lado positivo de tus grietas y sembré semillas de flores. Todos los días las has regado y durante dos años yo he podido recogerlas. Si no fueras exactamente como eres, con tu capacidad y tus limitaciones, no hubiera sido posible crear esa belleza. Todos somos vasijas agrietadas por alguna parte, pero siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.


EL LORO QUE PIDE LIBERTAD

Ésta es la historia de un loro muy contradictorio. Desde hacía un buen número de años vivía enjaulado, y su propietario era un anciano al que el animal hacía compañía. Cierto día, el anciano invitó a un amigo a su casa a deleitar un sabroso té de Cachemira.

Los dos hombres pasaron al salón donde, cerca de la ventana y en su jaula, estaba el loro. Se encontraban los dos hombres tomando el té, cuando el loro comenzó a gritar insistente y vehementemente:

-¡Libertad, libertad, libertad!

No cesaba de pedir libertad. Durante todo el tiempo en que estuvo el invitado en la casa, el animal no dejó de reclamar libertad. Hasta tal punto era desgarradora su solicitud, que el invitado se sintió muy apenado y ni siquiera pudo terminar de saborear su taza. Estaba saliendo por la puerta y el loro seguía gritando: "¡Libertad, libertad!"

Pasaron dos días. El invitado no podía dejar de pensar con compasión en el loro. Tanto le atribulaba el estado del animalillo que decidió que era necesario ponerlo en libertad. Tramó un plan. Sabía cuándo dejaba el anciano su casa para ir a efectuar la compra. Iba a aprovechar esa ausencia y a liberar al pobre loro.

Un día después, el invitado se apostó cerca de la casa del anciano y, en cuanto lo vio salir, corrió hacia su casa, abrió la puerta con una ganzúa y entró en el salón, donde el loro continuaba gritando: "¡Libertad, libertad!" Al invitado se le partía el corazón. ¿Quién no hubiera sentido piedad por el animalito? Presto, se acercó a la jaula y abrió la puertecilla de la misma. Entonces el loro, aterrado, se lanzó al lado opuesto de la jaula y se aferró con su pico y uñas a los barrotes de la jaula, negándose a abandonarla. El loro seguía gritando: "¡Libertad, libertad!"

 

INDICE DE CUENTOS Y LEYENDAS

Leyenda de los cuatro encuentros
Como el hijo del Raja consiguió a la princesa Labam
La tortuga parlanchina
El anillo mágico

Como los hijos malvados fueron engañados
Actitud de renuncia - Soy tú
Ni tu ni yo somos los mismos - Lo esencial y lo trivial - El cooli de Calcuta
Cómo el padre se casó con la hija y cómo el hijo se casó con la madre
Ansia - El barquero inculto
El eremita astuto - El pez y la tortuga - La elocuencia del silencio
El hijo de las siete reinas
La llave de la felicidad - Pureza de corazón - Un preso singular
La naturaleza de la mente - El incrédulo - El contrabandista

Un yogui al borde del camino - El liberado-viviente y el buscador - Una broma del maestro
El guru falaz - La verdad... ¿es la verdad? - Pleito a la luz
Hasta cuando dormido - El hombre ecuánime - El falso maestro
Se como un muerto - El perro aterrado y la percepcion erronea - El viajero sediento
La paloma y el cuervo
El conductor borracho - El atolladero - El Brahmin astuto
La impertubabilidad del Buda - Una caña de bambú para el más tonto - Una insensata búsqueda
La grulla burlada
Los Brahmanes y el leon - La rueda del tiempo - El mantra secreto
Las Doce Hermanas

Un puñado de rupias por un consejo
El pobre y el rey de oro - La paloma y la rosa - Lealtad
Cuento de las dos vasijas - El loro que pide libertad
De instante en instante - Cada hombre una doctrina - Doce años después
Si dañas, me dañas - Sólo se necesita miedo
¿Avisarías a los personajes de tus sueños? - Un santuario muy especial
El asceta y la prostituta - Las dos ranas
Hilo de plata, hilo de araña - Las pescadoras
Como el sol, la luna y el viento salieron a cenar - El tigre que balaba
La niña acróbata - La advertencia - Un ermitaño en la corte
Una lección para un rey
El puchero roto

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