Colgó el puchero en un gancho de la pared, colocando su sofá debajo, desde el cual se pasaba toda la noche mirándolo, y pensaba "¡Ah!, este puchero está lleno a rebosar. Ahora, si hubiera una hambruna, conseguiría cientos de rupias con este arroz. Con ellos compraría un par de cabras. Las cabras tendrían un cabrito cada seis meses, y conseguiría así un gran rebaño de cabras. Entonces, con el rebaño, compraré vacas. Y tan pronto como ellas paren, venderé los terneros. Y con lo que gane con los terneros compraré búfalos; con los búfalos, yeguas. Con las yeguas tendré potrillos, y tendré cantidad de caballos; y cuando venda los caballos, conseguiré cantidad de oro. Con ese oro compraré una casa. Entonces otro Brahman vendrá a mi casa, y me dará su preciosa hija con una gran dote. Ella tendrá un hijo, y le llamaré Somasarman. Cuando él sea suficientemente mayor como para bailar sobre mis rodillas, me sentaré con un libro en la parte trasera del establo, y mientras lea el libro, le niño al ver que yo estoy allí, saltará del regazo de su madre, y correrá hacia mi para bailar sobre mis rodillas. |
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