El miércoles 19 de marzo unos supuestos rebeldes separatistas pusieron una bomba en la principal ciudad de Cachemira, y resultaron heridas al menos 24 personas, dos de ellas bastante graves. La explosión se escucho en toda la ciudad.
Lo cierto es que todavía ningún grupo militante se ha hecho responsable de la explosión, la primera ocurrida en los últimos cinco meses, aunque todas las miradas están puestas en presuntos islamistas.
Según testigos que presenciaron lo ocurrido, la explosión dañó a vehículos y a las viviendas cercanas. Se colocó un artefacto artesanal en un paso a nivel, algunas fuentes informaron que podría tratarse de un coche bomba. El oficial de policía Afadul Mujtaba informó que parecía que el explosivo se había colocad en una cabina policial en un puente, cerca del tribunal supremo y el distrito comercial.