Santa Alfonsa

Cristianismo en India – Religiones

Santa Alfonsa, o Santa Alfonsa de la Inmaculada Concepción (19 de agosto 1910 – 28 de julio 1946), era una religiosa católica franciscana la cual ahora es reconocida como Santa. Es la primera persona de origen indio que ha sido canonizada como santa por la Iglesia Católica, y la primera santa canonizada de la Iglesia Católica Sirio-Malabar, una Iglesia Católica Oriental de la comunidad Cristiana de Santo Tomás.

Alfonsa nació como el cuarto hijo de Ouseph y Mary en Kudamalloor, cerca de Kottayam, Kerala, y fue bautizada el 26 de agosto de 1910. Alphonsamma, como se le conoce localmente, nació en el pequeño pueblo de Arpookara, en al archidiócesis de Changanassery.

Tuvo una infancia pobre, difícil y experimentó la pérdida y el sufrimiento a edades muy tempranas de su vida. Se unió a la Congregración Franciscana de Clarisas, una congregación religiosa de la Tercera Orden de San Francisco, y a través de esta congregación completó su escolaridad e hizo votos permanentes en el año 1936. Se dedico a la enseñanza durante años, hasta que una plaga le llevó a la muerte.

La reivindicación de sus intervenciones milagrosas comenzó casi inmediatamente después de su muerte, y a menudo tienen relación con los niños del colegio de monjas donde ella solía enseñar. La causa de la canonización de la Hermana Alfonsa comenzó el 2 de diciembre de 1953 en la Diócesis Católica Sirio-Malabar de Palai y fue declarada una Sierva de Dios. Fue declarada Venerable el 9 de julio de 1985 por el Papa Juan Pablo II. Y su beatificación fue declarada el 8 de febrero de 1986 por el Papa Juan Pablo II en Kottayam.

Se reclama que su intervención produjo cientos de curaciones milagrosas, muchas de las cuales se trataba de la curación de pies deformes, posiblemente debido a que ella misma había vivido con pies deformes.

Dos de estos casos fueron presentados a la Congregación para las Causas de Santos como prueba de su intervención milagrosa. Sus continuas curas están descritas en la revista “PassionFlower”.

El domingo, 12 de octubre de 2008, el Papa Benedicto XVI anunció su canonización en la ceremonia de la Plaza de San Pedro.

Sus primeros años

Alfonsa nació en Arpookara, un pueblo del estado principesco de Travancore, que estaba bajo el dominio británico por aquel entonces. Hoy en día la zona se conoce como Distrito de Kottayam, dentro del estado de Kerala. Sus padres, José y María Muttathupadathu, la llamaron Annakkutty (pequeña Anna). Fue bautizada el 27 de agosto de 1910 en la iglesia de Santa María en Kudamaloor, bajo el pratonato de Santa Anna. La madre de Anna murió cuando ella era muy joven, así que su tía materna la crió. Se suelen describir sus primeros años como años de sufrimiento a manos de sus severa tía y las burlas de los compañeros de escuela. Anna sería educada por su tío-abuelo, el Padre Joseph Muttathupadathu. Cuando Anna tenía tres años contrajo problemas en la piel y eccemas que le hicieron sufrir durante más de un año.

En el año 1916 Anna se unió a la escuela en Arpookara. Ella recibió la primera comunión el 27 de noviembre de 1917. Un año después sería transferida a una escuela en Muttuchira. En 1923, los pies de Anna se quemaron cuando se cayó a un hueco donde había restos de pajas ardiendo.

Se dice que estas lesiones se las auto-produjo ella misma para evitar que su madre adoptiva arreglara su matrimonio, y así poder cumplir su deseo de convertirse en una religiosa. Este accidente la dejó con una incapacidad permanente.

Cuando tuvo la oportunidad, Anna se unió a la Congregación Franciscana de Clarisas. Ella llegó al convento de las Clarisas en Bharanangaram, distrito de Kottayam, un día de Pentecostés de 1927, y recibió el velo de postulante el 2 de agosto de 1928. En mayo de 1929 se incorporó a la Escuela Secundaria Malayalam en Vazhappally. Su madre adoptiva murió en 1930. Tres días más tarde ella retomó sus estudios en Changanacherry, mientras trabajaba como profesora temporal en la escuela de Vakakkad.

El 19 de mayo de 1930 entró en el noviciado de la Congregación en Bharananganam y recibió el hábito religioso, tomando en ese momento el nombre religioso de Alfonsa de la Inmaculada Concepción. El 11 de agosto de 1931, Alfonsa completó su noviciado y tomó sus primeros votos. La hermana Alfonsa tomó sus votos permanentes el 12 de agosto de 1936. Dos días más tarde regresó a Bharananganam desde Changanacherry.

Ella enseñaba en la Escuela Secundaria de las Chicas de Santa Alfonsa, pero a menudo estaba enferma y no podía enseñar. Durante la mayor parte de sus años como Hermana Clarisa sufría de graves enfermedades.

Disminución de su salud

Se dice que en diciembre de 1936 Alfonsa se curó de todos sus males a través de la intervención del Beato Kuriakose Elias Chavara, pero el 14 de junio de 1939 fue atacada por una severa neumonía que la dejó muy debilitada. El 18 de octubre de 1940, un ladrón entró en su habitación en medio de la noche. Este traumático hecho provocó que sufriera una amnesia y se debilitó de nuevo.

Su salud continuó deteriorándose durante meses. Ella recibió la extremaunción el 29 de septiembre de 1941. Se cree que al día siguiente recobró la memoria, aunque no completamente su salud. Su salud mejoró durante los siguientes años, hasta que en julio de 1945 tuvo un problema estomacal que le causó muchos vómitos.

Su muerte

Alfonsa murió el 28 de julio de 1946, a la edad de 36 años. Está enterrada en Bharananganam en la diócesis de Palai.

Durante el último año de vida llegó a conocer al que sería después el obispo de Kerala Sebastian Valopilly, un sacerdote en aquel momento, quien con frecuencia le daba la comunión. El obispo se hizo famoso en Kerala por defender la causa de los pobres de todas las religiones que se acercaban a Thalassery como consecuencia de esa escasez. También fue la persona que reportó el milagro atribuido a Santa Alfonsa.

El milagro atribuido a su intercesión y aprobado por el Vaticano para proceder a su canonización fue la curación del pie deforme de un niño en 1985.

El obispo Sebastian informó:

Hace unos días años, cuando estaba en la pequeña población de Wayanad, vi a un muchacho caminando con cierta dificultad, utilizando un palo. A medida que el niño se acercaba me di cuenta que sus pies estaban al revés. Yo tenía en el bolsillo un montón de estampas con la imagen de Alfonsa, así que saqué una de ellas y se la dí al muchacho. Cuando le dije al muchacho que tenía que rezar a esa mujer para que curara sus pies, el muchacho, que era bastante inteligente a pesar de sus sólo 10 años de edad, le dijo: “pero, yo soy musulmán, y además nací como musulmán”. Yo le respondí que Dios es muy poderoso, así pues reza. Unos pocos meses más tarde, el muchacho y un caballero apareció en su casa. En un principio no le reconocí, pero pronto me enteré que era el chico musulmán con su padre, que se habían acercado a ver a Sebastian para decirle que sus pies se habían curado gracias a los rezos a la Hermana Alfonsa. Me mostraron los callos en las puntas de los pies, y pude ver las marcas que se habían hecho durante todos los años caminando con los pies hacia abajo. Antes de marcharse, los tres nos hicimos una fotografía. El muchacho no se convirtió al cristianismo.

La tumba de Alfonsa en Bharanangaram se ha covertido en un lugar de peregrinación, ya que algunos fieles han reportado varios milagros.

Canonización

El Papa Benedicto XVI autorizó el nombre de la Hermana Alfonsa para la canonización el 1 de junio de 2007, un proceso que había empezado 55 años antes. Ella había sido beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1986 en Kottayam, 40 años después de su muerte, en reconocimiento a los numerosos milagros a través de oraciones hacia ella.

El milagro que fue atribuido a su intercesión y aprobado por el Vaticano para su canonización fue la curación del pie del niño musulmán. Alfonsa sería elevada a Santa el 12 de octubre de 2008 por el Papa Benedicto XVI. La ceremonia final de canonización se inició con las reliquias sagradas de Alfonsa, las cuales fueron presentadas al papa por la Hermana Celia, la Madre General de la Congregación Franciscana Clarista, la congregación a la que pertenecía Alfonsa. Hablando en inglés, el Papa declaró a la Hermana Alfonsa una santa, después de leer pasajes de la Santa Biblia. El Papa leyó la biografía de Alfonsa después de la ceremonia.

En la homilía, el Papa Benedicto CVI recordó la vida de la Santa Alfonsa como un “extremos sufrimiento físico y espiritual”.

El Papa afirmó que: “esta excepcional mujer… estaba convencida de que su cruz era el verdadero medio de alcanzar el banquete celestial preparado para ella por su Padre”.

“Sus virtudes heroicas de paciencia, fortaleza y perseverancia en medio de profundos sufrimientos nos recuerdan que Dios siempre provee de fuerzas necesarias para superar cada prueba”, dijo el Papa antes de terminar la ceremonia.

A la ceremonia asistieron alrededor de 25.000 personas de origen indio, muchos con banderas indias, así como un nutrido grupo de gente de delegaciones indias, encabezada por el Ministro de Trabajo.

Con la Hermana Alfonsa elevada a la lista de los Santos por el Vaticano el domingo, la Iglesia Católica en Kerala celebró la canonización de la primera santa india por un rito indio. En todo el Estado, las campanas de las iglesias repicaron.

El cementerio donde fue enterrada la Hermana Franciscana Clarista en la iglesia de St. Mary en Bharananganam se ha convertido en una capilla que acoge sus restos mortales. La canonización fue recibida con un estallido de petardos y por un gran número de repiques de campanas.



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