Un eremita, anacoreta o ermitaño es una persona solitaria que huye de la compañía de los demás. La palabra eremita deriva del griego y significa desierto.
Originalmente el eremita era un monje que fijaba su misión en el cuidado y protección de una ermita dedicada a algún dios y, por lo general, en algún territorio despoblado y poco visitado. El retiro del eremita se consideraba parte de su vida espiritual.